El mercado de la telefonía celular se estancó en 2019 en América Latina, según un nuevo informe de la consultora china Counterpoint Research. En 2018 se registró la primera desaceleración del mercado en la región, con una caída del 1%. Incluso en este escenario, los tres mayores fabricantes de dispositivos móviles aumentaron sus respectivas cuotas de mercado. Como resultado, el mercado se centra más en las marcas Samsung, Motorola y Huawei. En conjunto, las empresas poseen el 66,5% del mercado total de la región, lo que supone un aumento de más del 5% en el año.

Apple, cuyo iPhone XR fue el teléfono más vendido del mundo en 2019, aparece en el quinto lugar de ventas en América Latina.

El segmento de mercado que más creció el año pasado fue el de los dispositivos intermedios. El motivo fue una disputa de ventas con precios agresivos por parte de los tres fabricantes que lideran el mercado.

«La disminución del número de unidades no fue acompañada de un aumento del precio medio de los productos. Durante el año 2019, vimos tanto las ventas de dispositivos ultrabásicos (con un precio inferior a 75 dólares) como las de productos avanzados (con un precio superior a 500 dólares) disminuir la cuota de mercado, mientras que la categoría que creció tenía un precio de 100 a 250 dólares.

La serie Galaxia A de Samsung, las líneas E y G de Motorola y las series Y y P de Huawei han liderado este crecimiento en el segmento medio de la región», dice Tina Lu, analista principal de Counterpoint Research, en una nota.

La empresa que más creció en volumen de ventas en 2019 en América Latina fue Motorola, que está dirigida por el brasileño Sergio Buniac desde 2018. El aumento fue del 20% y la consultoría atribuye la cifra a un incremento de las ventas en México, Colombia y Chile. Aun así, el surcoreano Samsung lideró el mercado de teléfonos celulares de la región durante todo el año y tiene más del doble de la cuota de mercado del segundo lugar, Motorola.

El informe también señala que el chino Huawei trata de entrar con más fuerza en el mercado brasileño, a pesar de que ya importa productos al país y tiene dos tiendas de marca propia en São Paulo. LG, por otro lado, sigue el camino inverso y se mantiene entre los cinco fabricantes que venden más teléfonos inteligentes sólo en Brasil y Argentina.