Tener piojos es una sensación muy incómoda. Empieza como un picor leve y ahí ya hay que estar alerta porque a veces llega un momento en el que la picazón es intensa y se confirma lo que significa: son piojos.
Existen remedios caseros para tratar de acabar con estos bichos que provocan picores y son desagradables. El vinagre de manzana por ejemplo, uno de los mayores desinfectantes naturales, es un remedio casero excepcional.
Pero hay que tener en cuenta que los despega sin llegar posiblemente a erradicarlos o que puede matar los piojos pero no las liendres, de manera que conviene considerar otros caminos.
Revisar ante la mínima sospecha
Si pensamos que eliminarlos es para nosotros una misión imposible, podemos recurrir a la ayuda de los profesionales que saben quitar piojos manualmente o con la ayuda de productos específicos, para así asegurarnos de hacerlo de forma eficaz a la primera.
Sea como sea, la cuestión es que hay que actuar rápido porque su propagación es muy veloz. Y es que estos diminutos animales viven en la superficie capilar, se adhieren al cabello, ponen huevos, crecen de forma muy rápida y se alimentan de la sangre, por lo que si no se pone remedio a tiempo, los piojos y liendres (sus huevos) pueden convertirse en una plaga.
El primer paso es la prevención. Una cabeza con el cabello limpio con productos de tienda de cosmética natural es sinónimo de salud en mayor proporción que si no tenemos ese cuidado. Esa prevención también incluye evitar compartir elementos personales como los cepillos del pelo, peines o sombreros con otras personas.
De hecho, una vez que se confirma que hay piojos, uno de los pasos más importantes es el sustituir esos objetos para evitar que puedan recontaminar. Como parte de la prevención hemos de tener en cuenta que si tenemos algún caso cercano con el que hemos tenido o podamos tener contacto (principal causa para tenerlos), hay que considerar que un buen corte de pelo es un aliado de la prevención. Cuanto más corto mejor. Es una solución muy recurrente principalmente cuando se trata de niños, aunque hoy en día por fortuna hay productos que nos evitarán acudir a soluciones tan radicales.
Pero lo más vital cuando hemos revisado el cabello mechón a mechón y hemos comprobado que se trata de piojos es usar un champú, loción repelente o producto matapiojos que acabe con ellos.
Lo mejor es comprar el producto en lugares de cosmética natural o herboristerías de confianza para así provocar la muerte de los piojos y eliminar la plaga sin aportar agentes químicos que puedan ser dañinos para el cuero cabelludo o el pelo. Encontraremos productos muy efectivos para ello. Y a esto hay que añadir siempre una liendrera, que es ese peine de púas metálicas que despega a los piojos y a sus liendres.
Un problema más común de lo que pensamos
Los piojos son capaces de reproducirse en otra cabeza sólo por el hecho de que esa persona haya rozado su cabello con el de la otra, de modo que el contagio es demasiado fácil y muchas veces inevitable. Quienes tienen hijos en edad escolar lo saben bien. Sólo rememorar la situación o plantearse la posibilidad hace que pique la cabeza.
Porque cuando se nos ha presentado el caso en casa, conviene lavar y desinfectar cojines, tapicerías, alfombras y toda aquella superficie en la que alguno se haya podido esconder. Aún así, afortunadamente hay remedios caseros para todo y cuando se trata de nuestro cabello conviene elegir productos naturales.




