En Finlandia, que encabezó el más reciente Informe sobre la Felicidad en el Mundo de las Naciones Unidas, el banco central está elaborando una estrategia de alfabetización financiera para los ciudadanos.

La idea, concebida en un país que ya supera a gran parte del mundo rico en educación, es averiguar si un poco más de perspicacia financiera ayudará a los finlandeses a endeudarse menos.

El endeudamiento de los hogares finlandeses se ha duplicado en los dos últimos decenios en un escenario de caída de los tipos de interés y de obsolescencia gradual del dinero como forma de pago.

La población de Finlandia, sede de empresas como Nokia y Rovio, creador del famoso juego Angry Birds, es conocida por su mayor destreza en tecnología que la mayoría. Pero la voluntad de adoptar los pagos digitales en lugar del dinero en efectivo ha coincidido con una menor disciplina en los hábitos de consumo.

Ahora un récord del 7% de los 5,5 millones de ciudadanos de Finlandia no puede pagar sus facturas, un aumento del 30% en los últimos diez años. En los últimos años, las autoridades han advertido sobre el crecimiento del crédito al consumo en particular.

Juha Pantzar, presidente de la Fundación de Garantía, que ayuda a las personas muy endeudadas a recuperar el control de sus finanzas, dice que el hecho de que «el dinero haya desaparecido» ha creado una nueva realidad que «oscurece la percepción de muchas personas sobre el dinero».

«Muchas personas tienen dificultades para estimar dónde se gasta el dinero, cuánto tendrán al final del mes y cuánto pueden permitirse pedir prestado», dijo.

Hace unos 20 años, el dinero en efectivo se usaba en el 70% de las transacciones de pago en las tiendas, y las tarjetas representaban el resto. Ahora, esas métricas han cambiado: las tarjetas, los teléfonos móviles y otros métodos de pago digitales se utilizaron en más del 80% de las transacciones en 2018, según los datos recopilados por el banco central.

Olli Rehn, el gobernador del Banco de Finlandia, dice: «Muchos consumidores ya se han pasado al mundo digital» en lo que se refiere a los pagos. «La gente ya no tiene las limitaciones de presupuesto físico que solía tener y eso dificulta el manejo de sus finanzas».