Mascarillas de marca

La demanda de máscaras motivada por el nuevo coronavirus es colosal e incalculable. Esto es lo que motivó al Ministro de Salud, Luiz Henrique Mandetta, a recomendar a la población que hiciera suyos y dejara los desechables para los profesionales de la medicina.

Para ayudar en la demanda global, marcas de ropa y accesorios como New Balance decidieron crear sus máscaras. Más conocida por sus pares de zapatos, la marca estadounidense anunció el desarrollo de un prototipo en colaboración con las autoridades sanitarias.

Nueva máscara de equilibrio

Los materiales elegidos, espuma de poliuretano, nylon y poliéster, ayudan a esparcir las gotas que pueden transportar el virus y al mismo tiempo facilitan el paso del aire y favorecen el ajuste en la cara.

El plan de New Balance es hacer 100.000 mascarillas a la semana en su fábrica de Massachusetts, EE.UU., y dirigirlas a los equipos médicos. También se están estudiando otros accesorios que ayudan a reducir el riesgo de contagio.

Marcas de lujo como Dior, Gucci, Prada y Chanel también han cambiado la rutina de sus fábricas para aumentar el suministro de máscaras. Como su uso también será aconsejado cuando la pandemia se enfríe, se espera que algunas marcas continúen fabricando el accesorio, que puede formar parte de nuestra vida cotidiana por un tiempo.

Modelos inusuales ya están apareciendo en montones. La marca de gafas Dom Vetro de California ha lanzado una versión de plástico lavable que cubre toda la cara y evita que el usuario la toque. A 21,95 dólares, se ajusta a cualquiera de las gafas de la marca y las ganancias obtenidas se donarán a la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Con base en Seattle, la marca futurista Lumen Couture ha creado una máscara con un panel de LED. Controlado a través de una aplicación, puede mostrar, por ejemplo, una imagen, un símbolo parpadeante o un mensaje para que la gente se aleje.

Los dispositivos electrónicos son removibles, para permitir que la tela sea lavada, y la batería dura de 3 a 4 horas. La marca promete donar a la OMS el 60% del valor obtenido con las ventas. Cada máscara cuesta 90 dólares.