Hoy en día existen tantas personas consumidas por el alcoholismo; y muchos no encuentran el verdadero sentido a sus vidas. Lo cierto es que el alcohólico necesita ayuda; y el resto de la familia también la necesita. Existen síntomas característicos de una persona alcohólica; y en este artículo analizaremos cuáles son esos síntomas y algunas maneras prácticas para recuperarse del alcoholismo.

El alcoholismo

El alcoholismo es más que una simple borrachera. Definitivamente es un problema crónico relacionado con la bebida y se caracteriza por ansias desesperadas de consumir alcohol; la persona pierde el control al ingerirlo. Muchas personas opinan que no tiene curación; pero lo cierto es que el alcohólico puede detenerse si se sigue un programa de abstinencia total de por vida.

El alcoholismo afecta la salud de la persona y a su familia de maneras sociales, económicas y emocionales. La persona dependiente del alcohol vive una vida de frustración; los embarga un sentimiento de no poder controlar este hábito. Así mismo, los familiares cercanos presentan una codependencia que les imposibilita controlar al alcohólico. Estos factores hacen que todos se vean cegados por un sentimiento de negación total.

Síntomas característicos de un alcohólico

El alcohólico espera con ansias cada momento para beber. Así que dicha ansiedad es una de las características de un alcohólico. La persona depende tanto del alcohol que cuando no está bebiendo, está pensando en hacerlo.

Otra característica común es la pérdida de control al beber. La persona no puede parar de beber. Por muy firme que sea su resolución posee una tolerancia excepcional por la bebida que no es normal ni mucho menos una ventaja; la tolerancia a la bebida desmedida es un indicio de alcoholismo.

El alcoholismo

El alcohólico tiende a minimizar su comportamiento buscando excusas y razones para defender su hábito. La negación es una característica de una persona alcohólica. Se evidencia el problema cuando el hábito de beber trae consecuencias negativas en la familia; y a la salud física y salud emocional de otras personas.

Consejos prácticos para superar el alcohol

Si el alcohólico acepta ayuda puede mejorar su estilo de vida en pocos pasos. Lo primero es conocer bien el vicio que tiene; el alcohólico debe informase respecto al alcoholismo; y cómo este destruye su salud y destruye a los que lo rodean.

Es importante cambiar el hábito y la forma de pensar. Si las acciones cambian pero la personalidad sigue igual, el alcohólico simplemente pasará a depender de otras sustancias como el cigarro o las drogas. Por eso es importante buscar un apoyo, un amigo confidente compresivo; esto desempeña una labor fundamental.

El alcohólico tiende a razonar erróneamente; por eso un amigo que lo apoye y preste su continua ayuda puede ser de gran ayuda. La paciencia también es importante. Como la recuperación es un proceso gradual se necesita una actitud de espera.

La persona alcohólica está empezando a recuperar su vida, su hogar, su estabilidad económica; por eso es normal que el alcohólico pase por momentos de ansiedad. Es de suma importancia las compañías sanas para que animen a la persona a seguir adelante en su recuperación.

Es cierto que buscar algunos métodos físicos para desahogarse puede ser beneficiosos; pero cuando una sustancia o actividad se utiliza para calmar los sentimientos de ansiedad no sirve de mucho, solo da un sentido de seguridad falso.

La dependencia física del alcohol puede detenerse en cuestión de días mediante un programa de desintoxicación. Pero lo realmente difícil, es salir de la dependencia psicológica.

En este artículo analizamos detalles característicos de una persona alcohólica. Pero también explicamos algunos consejos para la recuperación. Cada persona debe tomar una decisión, si dejar de beber y se recupera, o continuar bebiendo y desperdiciar su vida.

El alcoholismo